Se ha
hablado mucho esta temporada de túneles y tuneleros. Pues bien, yo
me sumo a los que censuran a aquellos que, saltándose a la torera
(nunca mejor dicho) convenios, normas, principios y lo que se ponga
por delante, se visten de luces por unas cantidades bastantes
inferiores a las mínimas establecidas legalmente.
Ahora
bien, convendría preguntarse por el origen de este proceder ¿se
llega a esta situación sólo por la ambición de empresarios sin
escrúpulos que se aprovechan de la situación, a veces desesperada,
de muchos espadas?
